El más reciente capítulo del reality culinario arrancó con sabor, folclor y mucha alegría desde los llanos colombianos. Todos los concursantes abrieron el episodio bailando joropo, mientras Pichingo puso el ambiente con su música en vivo y hasta hubo show de coleo para darle un arranque inolvidable al reto.
Pero la fiesta pronto dio paso a la competencia. En una divertida dinámica, los participantes eligieron fichas de colores para conocer los equipos en los que competirían: el equipo morado (Nico, Julián, Valentina y Caro), el azul (Paty, Violeta, Caterin y Valeria) y el rosado (Raúl, Michelle, Yepes y Luisfer). Por su parte, el equipo naranja, ganador de la noche anterior, asumió un nuevo rol, fueron los jueces de la velada junto a Pichingo.
La consigna fue clara, 65 minutos, cocinar para cinco comensales, postre en estufa y plato fuerte en horno. Nada fácil, pero con la despensa abierta, el reto estaba servido.
El equipo morado fue el primero en cocinar y arrancó con buen ritmo y organización. Nicolás de Zubiría aportó consejos clave, mientras Claudia Bahamón no dejó de presionar, la carne se demoraba, el tiempo se agotaba, y el estrés crecía. Valentina, concentrada, sacó adelante el postre, mientras Julián enfrentaba momentos de tensión.

Luego fue el turno del equipo azul, que salió corriendo por pescado. A pesar del apuro, lograron presentar un plato interesante, aunque con papas algo grasosas. El postre, sin embargo, fue elogiado por su equilibrio.
El equipo rosado, último en cocinar, tuvo algunos tropiezos, Raúl, por hablar de más, terminó botando parte de su preparación, y aunque su plato fue bien recibido porque se veía bonito, el pescado estaba crudo. Sin duda, una idea buena, pero no funcionó. Además su postre casi que no lo entregan a tiempo y les tocó improvisar.

Finalmente, llegó el momento de la verdad. Los platos fueron degustados, evaluados y comentados. Al equipo morado se le reconoció una buena guarnición, una proteína correcta y un postre bien logrado, a pesar de ciertos detalles como la falta de sal en la carne. Aún así, fueron los grandes ganadores de la noche.
Gracias a su desempeño, Valetina Taguado y Julián Zuluaga lograron quitarse el delantal negro y salvar a todo su equipo de ir al reto de eliminación. Una noche donde el sabor, la música y el trabajo en equipo fueron los verdaderos protagonistas.




