En un nuevo episodio lleno de presión, sazón y sorpresas, MasterChef Celebrity Colombia presentó un reto en parejas que puso a prueba no solo la creatividad y el talento culinario de los participantes, sino también su capacidad para trabajar en equipo.
La noche comenzó con la presentación de los platos que deberían preparar, caldo de costilla Knorr, caldo de papa, cazuela de fríjoles, papa rellena de carne, carne desmechada y costilla como plato fuerte. Cada pareja tendría que encargarse de dos preparaciones, uno de los integrantes sería responsable de un plato y el otro del segundo.
Pero, al final, serían evaluados como pareja y la peor dupla tendría que ponerse el delantal negro. La dinámica del reto fue clara y distinta. A través de una elección al azar con cucharas marcadas, los cocineros formaron parejas inesperadas.
¿Cómo quedaron conformadas las parejas en el reto de MasterChef Celebrity?
Las duplas quedaron definidas así: David y Valeria, Cátherin y Pichingo, Paty y Valentina, Michelle y Ricardo, y Raúl con Carolina. Cada pareja se distribuyó un tipo de preparación, con platos que exigían técnica, sabor y presentación impecable y además, la reinvención de las preparaciones tradicionales en canapés.
Como siempre, el tiempo fue un factor determinante. Contaron con 60 minutos y despensa abierta para resolver la tarea. La cocina se encendió desde el primer segundo. Todos corrieron a la despensa buscando sus ingredientes mientras los chefs se desplazaban por las estaciones ofreciendo consejos.
Nicolás de Zubiría fue particularmente enfático con Valeria, intentando guiarla para que no repitiera errores de retos anteriores. Claudia Bahamón intervino previo a terminar el reto, recordándoles que era un reto en pareja, luego de notar que muchos cocinaban como si fuera una prueba individual.
Los nervios aumentaron con el paso del tiempo y, como suele suceder, la mayoría de los cocineros no terminó del todo conforme con su resultado.
¿Cómo fue el momento de la degustación en MasterChef Celebrity?
La primera pareja en enfrentarse al veredicto fue la de Carolina y Raúl, quienes presentaron un menú titulado “Bocadito de amor”. Carolina optó por una empanada miniatura que fue cuestionada por Rausch, quien consideró que una presentación más contundente habría tenido mayor impacto.
A Raúl, por su parte, le dijeron que su preparación estaba bien, pero le faltaba algo para destacar. Luego pasaron Caterin y Pichingo con su propuesta “Juntos, pero no revueltos”. Pichingo sorprendió con unas papas rellenas de gran tamaño que, a pesar de todo, resultaron sabrosas y bien ejecutadas, mientras que Caterin presentó una mini cazuela de fríjoles que resultó sustanciosa y bien balanceada.

Michelle y Ricardo llegaron con su plato “Una pareja dispareja”, una interpretación creativa que incluía una deconstrucción de papa rellena con picante. Belén elogió el sabor, Nicolás destacó que el bocado era perfecto y Rausch los felicitó por arriesgarse.
En contraste, Paty y Valentina presentaron su plato titulado “Canapés para antes y después del guaro”. A pesar del nombre llamativo, los resultados no fueron tan positivos. Rausch comentó que la canastilla de Valentina estaba muy gruesa y opacaba los sabores, mientras que el caldo de Paty, aunque sabroso, no mostraba evolución ni complejidad suficiente para esta altura de la competencia, por lo que Nicolás de Zubiría fue claro: “Paty, cocinas delicioso, pero hay que meterle más nivel”.
Finalmente, pasaron al atril David y Valeria con su plato “Canapues”, una combinación de costillas con guiso y carne desmechada acompañada de arroz frito. Fue una de las presentaciones más sólidas de la noche.
Los chefs destacaron que ambos entendieron perfectamente el reto, aplicaron los consejos recibidos y lograron platos llenos de sabor, bien pensados y equilibrados. Belén elogió su ejecución y dijo que ambos habían cumplido con lo esperado.
¿Quienes se llevaron el delantal negro tras el reto en parejas en MasterChef Celebrity?

El episodio no incluyó pin de inmunidad, pero sí tuvo consecuencias. Tras deliberar, los jueces decidieron que la pareja con la presentación más débil y que debía ponerse el delantal negro era la conformada por Valentina y Patricia.
Una noche intensa, donde la colaboración fue tan clave como la sazón, y que dejó claro que en MasterChef no basta con cocinar bien, también hay que saber trabajar en equipo.




