La cocina más famosa del país vivió una jornada intensa, pues recibió a los participantes con una nueva caja misteriosa, pero esta vez las reglas cambiaron radicalmente. Los participantes no tuvieron acceso a la despensa y tuvieron que usar los ingredientes de la caja misteriosa, lo que generó alianzas, frustraciones y hasta “robos” de ingredientes, en un reto que dejó claro que la creatividad sigue siendo el arma más poderosa para avanzar en la competencia.
Desde el inicio, Claudia Bahamón dejó en claro que la jornada no sería nada convencional. Primero, pidió que los portadores del delantal negro se unieran en pareja con quienes llevaban delantal blanco, formando así duplas en las que solo uno competiría realmente por el anhelado pin de inmunidad, mientras el otro actuaría como ayudante.
¿Cómo quedaron conformados los dúos en el reto de MasterChef Celebrity Colombia?
La sorpresa no tardó en aparecer cuando Julián quedó sin compañero, siendo el único en cocinar en solitario, una desventaja que terminó por reflejarse en el desarrollo del reto. Las parejas quedaron conformadas de la siguiente manera: Violeta y Andrea; David y Caterin; Luly y Nicolás; Valentina y Raúl; Jorge y Valeria; Luisfer y Michelle; Patty y Pichingo; Aleja y Carolina.
Como es habitual, la caja negra tenía un giro especial, y esta vez el destino de todos cambió cuando Violeta y Andrea fueron seleccionadas para abrir la primera caja, dentro de ella, había un sobre que les asignó una tarea inesperada, debían recorrer estación por estación y obedecer las instrucciones de las cajas negras colocadas en cada una de ellas.
Durante su travesía, Violeta y Andrea le arrebataron el arroz a Caterin y David; la proteína a Nicolás y Luly; cúcamelons a Raúl y Valentina; más proteína a Jorge y Valeria; cebolla y cilantro a Michelle y Luisfer; anís a Patty y Pichingo; y brotes con tomate a Alejandra y Carolina.
El resultado de estos "robos", quitando ingredientes clave a sus compañeros, desató molestias y tensiones a lo largo de la cocina.
A Julián, en cambio, le devolvieron uno de los ingredientes, los cúcamelons. La reacción de los compañeros no se hizo esperar. Nicolás, visiblemente molesto, visitó su estación para decirles en tono jocoso y algo molesto “ladronas”, desatando risas incómodas y gestos tensos en el lounge.

Ya en plena cocción, la presión se sintió en el ambiente. Sin posibilidad de compartir ingredientes, con 50 minutos exactos de cocción, y con un solo pase a las estaciones, la exigencia aumentó con cada minuto.
Algunos se enfocaron en lo que tenían a mano, otros improvisaron. Un gesto destacado fue cuando Violeta ayudó a Jorge y Valeria a enrollar su sushi con apenas tres ingredientes. Lo mismo hizo Nicolás al compartir un consejo de emplatado, a pesar del malestar inicial.
Llegó el momento de la verdad: la degustación. Los jueces anunciaron que solo llamarían al atril a cinco parejas con las preparaciones más destacadas. La primera en subir fue la dupla de Caterin y David, quienes fueron felicitados por la ejecución del cuscús, aunque se les hizo una observación sobre la textura de la salsa.
Luego fue el turno de Valeria y Jorge, quienes lograron una hazaña al preparar un sushi con apenas tres ingredientes. Los chefs los felicitaron por su ingenio y equilibrio de sabores.
La tercera pareja fue Alejandra y Carolina, cuyo plato se destacó por la textura sedosa de la crema y su buena presentación. Luego, Luisfer y Michelle recibieron elogios no solo por el sabor de su salsa, sino también porque, según los chefs, Luisfer “por fin se tomó en serio la competencia” y presentó su mejor plato hasta ahora.
Finalmente, Nicolás y Luly sorprendieron a todos al llevar al atril una propuesta sólida y sabrosa, a pesar de no contar con proteína. Su creatividad y capacidad de adaptación fueron reconocidas con entusiasmo por los jurados.

Al cierre, los chefs anunciaron que dos pines de inmunidad serían entregados, una decisión inusual que subrayó el buen desempeño de los participantes. Carolina Sabino y Luisfer fueron los grandes ganadores del capítulo, asegurando así su permanencia en la competencia y dándose un merecido respiro.




