En un episodio lleno de novedades, caos en la cocina y sabores callejeros, MasterChef Celebrity Colombia se trasladó hasta la fábrica de Bimbo para un reto por equipos que puso a prueba la organización, la técnica y la creatividad de los participantes.
Con un ambiente completamente distinto al del set habitual, los cocineros tuvieron que adaptarse rápidamente a una cocina industrial improvisada para atender a 30 comensales de la misma planta panificadora.
El episodio comenzó con varias noticias inesperadas. Raúl regresó al programa con ventaja a pesar de seguir llevando el delantal negro, un detalle que generó sorpresa entre sus compañeros.
Por otro lado, Luisfer continuó ausente del set y esta vez fue Caterin quien también faltó a la grabación, razón por la cual ambos fueron automáticamente asignados al grupo de delantales negros, acercándolos peligrosamente al reto de eliminación.

Para esta jornada, los concursantes fueron divididos en cuatro equipos: naranja, azul, verde y morado, formados por tres integrantes cada uno, seleccionados al azar mediante sorteo. A cada ficha se le asignó un color y el tipo de plato, hamburguesa o perro caliente.
¿Cómo quedaron los equipos en el reto de MasterChef Celebrity?
Los ingredientes principales, pan de hamburguesa y pan de perro, productos insignia de la casa anfitriona. El equipo naranja, compuesto por Valentina, Raúl y Michelle, fue asignado al reto del perro caliente.
También cocinaron perros los integrantes del equipo azul: Carolina, David y Valeria. Ambos grupos contaron con 75 minutos para desarrollar su preparación. En el caso de los equipos naranja y verde, recibieron un reto adicional, debían hacer sus propias salchichas desde cero. “Como ya tienen el pan listo, lo mínimo es que hagan la proteína”, sentenció el chef Nicolás de Zubiría, dejando claro que este no sería un reto fácil.
Mientras tanto, los equipos morado (Patricia, Nicolás Montero y Alejandra) y verde (Violeta, Pichingo y Ricardo) tuvieron como misión preparar hamburguesas. Aunque tuvieron solo 60 minutos, también debían preparar su carne desde cero, guarnición y una salsa especial.
El equipo morado, además, partía con una ventaja importante: cinco puntos adicionales en la votación final, cortesía de una prueba ganada previamente por Nicolás.
La prueba arrancó con velocidad y nerviosismo. Todos corrieron a sus estaciones, se repartieron la despensa y comenzaron la preparación bajo una presión creciente. Rausch apareció en el momento justo para salvar al equipo verde, enseñándoles la técnica adecuada para hacer salchichas artesanales.
Mientras tanto, Claudia Bahamón llegaba a poner presión al equipo naranja, cuestionando sus avances y recordándoles el poco tiempo restante. Con solo 10 minutos en el reloj, el caos se apoderó de la cocina. Todos corrían contra el tiempo, estresados y con las manos llenas de ingredientes.
Incluso los chefs Nicolás, Belén y Claudia tuvieron que intervenir para ayudar a mantener el ritmo y evitar desastres. La tensión se mezclaba con el humo de la parrilla y los olores de las salsas y carnes cocinándose a toda velocidad.
Finalmente, llegaron los 30 comensales de la fábrica Bimbo para degustar los platos. Cada equipo los recibió en sus estaciones, presentó sus preparaciones, explicó sus ideas y buscó convencer con argumentos, sabor y carisma.
Patricia que era del equipo morado, pidió al equipo azul que no le pusieran salsa a su hamburguesa, mostrando que no se valía arruinar platos de los compañeros.
Los comentarios no tardaron en llegar. El equipo azul fue elogiado por el uso del aguacate y la crocancia del plato. En contraste, el equipo morado recibió duras críticas, sus hamburguesas estaban visualmente bien presentadas, pero varias estaban crudas, un error grave que no pasó desapercibido.
En cuanto a los perros calientes, el equipo naranja destacó por sus sabores equilibrados y su salsa rica, mientras que al equipo verde le señalaron que su proteína era escasa y no todos los comensales recibieron salsa.
¿Quiénes se salvaron de ir a reto de eliminación en MasterChef Celebrity?
Al final del reto, solo dos equipos podían salir victoriosos, uno del grupo de hamburguesas y otro del de perros calientes. Los ganadores fueron el equipo naranja (Valentina, Raúl y Michelle) y el equipo azul (Carolina, Sannín y Valeria).
La victoria tuvo consecuencias positivas directas, Raúl y Valentina se quitaron el delantal negro, salvándose de ir al reto de eliminación, y el equipo azul también se aseguró un lugar seguro en la siguiente fase de la competencia.

Un reto lleno de giros, sabores intensos y presión al límite, que dejó claro que en MasterChef, cualquier error desde una carne cruda hasta una mala organización puede marcar la diferencia entre el éxito y el delantal negro.




